junio 25, 2019

Cocinar postres te ayuda a liberar estrés y beneficia tu salud – Estudios lo comprueban

La cocina es un arte que apasiona a muchas personas en el mundo, para muchos es una expresión creativa que no solo puede satisfacer tus necesidades sino que también puede ayudarte a canalizar correctamente tus emociones y ayudarte con el estrés del día a día, especialmente si realizas postres…

El postre es uno de los platillos predilectos no solo de los niños sino también de los adultos, sin embargo, no solo aporta felicidad al momento de comerlo sino que también puede ayudar a mejorar tus niveles de estrés producidos por el día a día.

cocinar postres

Recientemente un estudio realizado por Donna Pincus, quien es profesora de Psicología y Ciencias del Cerebro en la Universidad de Boston, EE.UU,  reveló que la cocina es un arte que expresa creatividad y dedicación, particularmente la repostería ya que al dedicar tiempo y cariño a lo que se hace, disminuye considerablemente la ansiedad y el estrés.

Cocinar postres libera el estrés diario…

En una entrevista para el HuffPost la profesora explicó la similitud o relación entre actividades que representan expresión creativa con la disminución del estrés y bienestar personal de la persona, indicando qué la terapia culinaria es una de las más utilizadas hoy en día ya que esta activa a la persona sensorial y cognitivamente logrando disminuir su estrés.

Patricia boquete, quien es psicóloga especializada en orientación Laboral e Inteligencia Emocional e impulsadora en la “Terapia Culinaria” revela que diariamente realiza alguna comida o postre innovador o busca receta que pueda mejorar o adaptar a gusto personal.

La especialista define la cocina como un espacio de relajación, reflexión y expresión  personal que se convierten en momentos que se puede interactuar con el paciente y ellos con sus familias.

Cocinar postres ayuda a esas personas que tienen problemas de déficit de atención y concentración a mantenerse atentos y coordinados ya que necesitan tener ciertas habilidades para que todo sea con las porciones adecuadas y quede en perfecta armonía entre sabor, textura y presentación. De igual forma mejora positivamente la comunicación y habilidades sociales de la persona y sobre todo mejora significativamente las emociones logrando mantener una buena autoestima.

Definitivamente un postre endulza la vida, disminuye el estrés y aporta felicidad a cada persona que lo prepara o disfruta.